Alfonso Alonso «El poeta» Aragón

Ilustración del Poeta Aragón
Ilustración del Poeta Aragón que venía en la contratapa de un fasículo coleccionable.

Alfonso Alonso Aragón, o bien El Poeta Aragón fue un Pequeño y pintoresco hombrecito, que vivió por el barrio de Pichincha y la estación de trenes Rosario Norte; mezclado en el ambiente nocturno rosarino con músicos, actores y escritores. Con sus delirios de poeta, su ingenuidad y corto entendimiento fue blanco de bromas de todo tipo. Escribía algún ininteligible poema en una servilleta a cambio de unas monedas; pero trascendió por desempeñarse como Rey Momo de los corsos de la ciudad por casi 30 años. 

Breve biografía

Oficialmente nació en Monzón (provincia de Huesca – España), el 23 de enero de 1891. Llegó a Argentina en el año 1910 y se instaló en Buenos Aires trabajando como capataz de una cuadrilla de hombres sandwitch. En 1921 se radicó en Rosario. Vino a parar aquí, a nuestra ciudad, para conocer, como nadie, el secreto de algunas calles, el insólito oficio de ser rey durante ocho o nueve días al año.

Solía deambular por los bares de la Estación Rosario Norte. Aprovechaba para pedir un vaso de vino o de cerveza, algún café, pero sobre todo dejaba, a guisa de propina, una servilleta con un poema dedicado. Escribía largos poemas, laberínticos, rubricados por una enorme firma. Firma llena de adornos y lenguajes secretos que aún no se han descifrado. Sus presuntos versos fueron una sumatoria de ripios y dislates que provocaban risas y burlas piadosas. Esta poesía de mostrador fue rescatada por una revista extinta, La Cebra a Lunares, que logró, allá por 1974, entrevistar al poeta de las barras.

Ni sus poesías ni su comportamiento eran regulares. No había métrica ni rima, y si había algo de eso era por pura casualidad. En el poeta Aragón las palabras fluían sin pausa alguna, desordenadamente. Es que él fue también (es alguien) que sin saber escribir un poema (de acuerdo a los cánones siempre tan grises de la cordura) había logrado hacer de su vida la figura perfecta para un poema. Algunos atribuyen a la sífilis sus versos que eran disparates de dementes; pero una bien cimentada fama de excéntrico y habitué prostibulario lo ha dejado incólume para la memoria popular.

El Rey Momo

Durante varios años, fue un invitado obligado de los corsos del intendente Carballo o en el «corsito» de calle Callao. Una broma de adolescentes lo había puesto como rey del Carnaval, como Rey Momo: ya nunca abandonaría esa jerarquía. Subido a las carrozas (imagino que se disputarían su real atención) disparaba sonetos, locuras y agua. Él mismo afirmó en una entrevista que el Intendente Culacciati le adjudicó el título de Rey Momo, porque «ya era famoso como poeta desde muchos años atrás»

Alfonso Alonso Aragón se “convirtió” en el Rey del Carnaval y asumió ese rol hasta creerse casi el mítico soberano. Y lo hizo durante más de 30 años durante los cuales su pequeña figura, vestida con manto real y portando el cetro de rigor sobre una carroza, fue captada por innumerables fotografías. El poeta era feliz, sus ojos brillaban como nunca y en ese paréntesis de efímera alegría el mundo entero era diferente para él.

Un ex intendente le regaló un par de zapatos blancos; los usó por años, aunque eran tres números más grandes (Aragón medía poco más de un metro y medio de altura).

En el número 4 la Revista La Cebra a Lunares incluyó un reportaje a Alfonso Alonso Aragón, el poeta Aragón, rey del carnaval rosarino. Era un tema de actualidad ya que ese año (1974) el festejo del corso se había suspendido. “O es un golpe de la política o es para perjudicarme”, declaraba Aragón en uno de sus célebres comentarios, se afirma en el Diario La Capital.

Su muerte y paso a la inmortalidad

De joven, trabajaba en la fábrica de turrones Gandia, en el mismo barrio, que necesitaba mano de obra emergente para las fiestas de fin de año. Ejerciendo el oficio de mandadero de una agencia de loterías del barrio Pichincha, lo salvaron de mayores agresiones -las que sufren los outsiders- pero no del olvido de las nuevas generaciones, antesala del olvido total”.

Gary Vila Ortiz, declara en el Diario La Capital del 26/11/2006: El poeta Aragón murió en diciembre de 1974. El 21 de diciembre. Tuve el triste privilegio de escribir su necrológica y además de hacerle mandar, de parte de La Capital, una ofrenda floral. Alfonso Alonso Aragón murió a los 83 años. Murió en un cuarto cercano a Rosario Norte, en la zona de Pichincha. En la puerta entonaba un aullido de tristeza un perro que lo amaba.
Murió solo y pobre, un cajón de pino cedido por la Municipalidad y un entierro de apuro fue su epílogo. Para despedirlo pasaron por su casa el que entonces era intendente, el profesor Ruggeri, y algunos concejales. Le dieron un adiós que fue como un apretón de mano de la ciudad que lo quería. Nadie fue a su entierro, como corresponde.

Réquiem para el Rey Alfonso

En la novela Juvenil «El visitante» de Alma Maritano, se hace una breve referencia al Poeta Aragón y al tema musical compuesto por Rafael Ielpi y Quque Llopis. Cuenta uno de los protagonistas de la novela, que “En el año del moco, cuando mis viejos andanan de novios, había un loco lindo, que se hacía llamaar Alfonso Alonso Aragón … que en lugar de pedir limosna, o hacer otra cosa, a la noche se iba por los restoranes, las confiterías y les hacía versos a las parejas que estaban allí … les preguntaba el nombre a las pibas y con ese nombre en un momentito les hacía un verso … entonces el novio le daba algo de plata, lo que quería… Despues, todos los carnavales, lo coronaban rey, siempre era el Rey Momo, el Rey del Carnaval”

Letra: Rafael Ielpi
Musica: Enrique Llopis

Tenía alma de poeta y ojos de chico
y por más de veinte años fue el Rey Momo
de todos los carnavales de mi ciudad…
Así te recuerdo ahora, Alfonso Alonso Aragón, rey sin reinado.

Cruzabas el corso sobre una carroza
con la tapa añeja bordada de rosas
y un aire indefenso de mago cansado
que llora su drama de rey sin reinado.

Andaba tu asombro por los carnavales
como un buen remedio de todos los males,
repartiendo versos de rima gastadas,
por parques desiertos y olvidadas plazas.

Ay, ay, ay Rey Alfonso,
que sonso se ha quedado el carnaval.

Un rey Momo triste, de ojos de criatura,
casi un Don Quijote de corta figura,
repartiendo dones de dicha mezquina,
con ecos de murgas y de serpentinas.

¿ Quien iba a decirte rey de fantasía,
que tu reino vive libre todavía,
sin esa carroza de flores de trapo,
en la que remabas solo por un rato?

Ay, ay, ay rey Alfonso,
que sonso se ha quedado el carnaval.

Reinaste en un corso de luces opacas,
donde hay mascaritas que esconden la cara
y viejos payasos de boca infinita
para la sonrisa de tu bienvenida.

Un rey escondido dentro de un poeta,
de larga melena, menguada chaqueta,
y ese don perdido de dar alegría
al que solo tiene penas en la vida.

Ay, ay, ay Rey Alfonso, que sonso
se ha quedado el carnaval…

Fuentes:

  • Rafael Ielpi para La Capital 1867 – 2007 – 140 aniversario.
  • El Poeta Aragón – Diario La Capital – 22/09/2010.
  • Gary Vila Ortiz para La Capital (Suplemento Arte/Ciencia/Letras) – 30/07/89, Reproducido por Cachilo.
  • Fragmento de “Marginalia” tomado de la revista El Vecino nº 164, enero de 2003. Firmado por arq. Gustavo Fernetti – Reproducido por Puta Ciudad.
  • Zinni, HEctor Nicolás – El Rosario de Satanás – Tomo II – Editorial Fundación Ross, 1991.
  • Maritano, Alma – El Visitante – Ediciones Colihue – 1996.

10 comentarios

  • Juan Alberto dice:

    Me encanto leer sobre los personajes de mi ciudad,trato de escribir sobre personajes de la ciudad. En mi primer trabajo sobre la cuidad la Historia del Hospital Roque S Peña,me encontre con la historia del poeta Aragon,quien fallecio en ese hospital.
    Espero poder conectame asi comaprtimos lo escrito

  • Daniel dice:

    Me gustaría saber si puedo usar los escritos (citando la fuente) en la guía y agenda cultural de rosario. Dicha agenda se distribuye gratuitamente.

    Un abrazo y esperando una respuesta.

  • Víctor dice:

    Al leer los versos de Requiem para el Rey Alfonso me entró una nostalgia, casi con tristeza, casi con lágrimas, por que me parece verlo con su capa roja, algo rotosa,y en sus últimos años, ya sin carroza, caminando al final de todos, como un duende, como un rey sin corona; la gente mayor por respeto lo aplaudía y los más jóvenes, que no conocían su historia se burlaban inocentemente de este personaje mítico de la ciudad.

  • José dice:

    ARAGON PERTENECE A LOS RECUERDOS MAS ENTRAÑABLES DE MI QUERIDA ROSARIO.TENGO 77 AÑOS ,Y ARAGON UN LOCO LINDO ESCRIBIA LAS POESIA PARA LA MURGA DE LA CUAL YO ERA MASCOTA… JOSE MONTES

  • Carlos Enrique Katalinich Gagete dice:

    Hoy 8 de mayo de 2011 conseguí una foto del poeta Aragón sacada en 1972 en una pizzería de Av.del Valle 2789. Tengo historias para contar de Pichincha, de sus bares nocturnos, de sus personajes…

  • Ruben Barcia dice:

    Che, que hermoso esto, y LA PUTA MADRE. se me esta queriendo caer alguna lagrima. En el 74 termine el secundario, con toda la carga emotiva que eso conlleva, y de verdad, no lo olvido AL REY, con quien tantas veces me cruze por la calle, en aquella epoca, y la agencia de loterias donde trabajaba Alfonso, era de una prima de mi viejo, asi que lo emotico se potencia. LAS VUELTAS DE LA VIDA, VIEJO. ABRAZO ROSARIGASINOS GRANDE A TODOS.

  • jonatan dice:

    que loco yo soy de pichincha nací y viví toda mi vida ahí y jamas escuche de ese personaje , mi bisabuela vivió toda su vida en la calle callao y güemes desde 1915 hasta el 2003 que falleció , que loco cuantas historias tiene el barrio

  • lita rossi dice:

    quisiera saber donde se encontraba la fábrica de turrones Gandia que citan en el art.sobre el poeta Aragón?

  • Sebastián dice:

    tengo 55 años y un recuerdo imborrable de EL POETA, cuando mi padre que era ferroviario y al pasar junto a él me contó varias anécdotas de este impresionante personaje . Cuantas hermosas historias tiene mi querida Rosario,

  • María del Carmen dice:

    Mi mejor homenaje a este pequeño gran poeta y rey, que un día, sentado al lado mío en el tranvía 22, yo era una jovencita apenas, me regalo un poema, sobre el amor y la primavera… creo que me mintió cuando dijo que había nacido un 21 de setiembre. En la inconsciencia de mi juventud no conserve el poema….. cuánto lo lamento hoy….

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