En el apogeo de Pichincha, la Estación de Trenes Rosario Norte constituyó un centro de intensa actividad y movimiento de gente. Cientos de personas abordaban y descendían en sus andenes con destino a Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y otros destinos. La década de los 90 y la fatídica política de “ramal que para, ramal que cierra” redujo prácticamente a cero la actividad de la Estación. Resurgió su movimiento al instalarse la Secretaría de Cultura. Aquí, una galería de fotos de como luce la estación hoy.